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¿Cada cuánto se cambia el aceite de transmisión manual?

Cuando usted lleva su vehículo al taller o al centro de lubricación, es muy probable que siempre recuerde realizar el cambio del aceite del motor. Sin embargo, existe un componente vital que suele quedar en el más absoluto olvido hasta que los problemas graves (y costosos) aparecen: la caja de cambios.

El aceite de transmisión es ese «cojín» o escudo químico protector que se interpone entre esas piezas. Su trabajo es evitar que esos metales se raspen, se calienten en exceso y se terminen destruyendo por la fricción.

Si usted desea comprar el lubricante indicado para su caja de cambios manual lo invitamos a comprar nuestro aceite 80w90 y 85w140 según lo necesite su vehículo

¿Qué pasa si le falta aceite a la transmisión manual? (Síntomas de alerta)

A diferencia del motor, la caja de cambios es un sistema cerrado. Esto significa que el aceite no se consume ni se evapora por sí solo. Si a su vehículo le falta lubricante en la transmisión, lo más seguro es que exista una fuga, como un tapón mal ajustado o un empaque desgastado por el tiempo.

Pero, ¿qué pasa exactamente allá adentro cuando el nivel de aceite baja demasiado? Al desaparecer ese «cojín» protector del que hablábamos en la introducción, los metales quedan completamente desprotegidos. Si usted presta atención al conducir, su vehículo le enviará tres señales de alerta muy claras antes de sufrir un daño grave:

1. Los cambios entran forzados o la caja «raspa»

Dentro de su transmisión hay unas piezas especiales llamadas «sincronizadores». Su trabajo es igualar la velocidad de los engranajes para que cada marcha entre de forma suave, como si encajaran dos piezas de un rompecabezas. Cuando falta aceite, estas piezas trabajan en seco. Usted notará de inmediato que la palanca de cambios se pone dura, rebelde y, en el peor de los casos, escuchará cómo los metales «raspan» o crujen bruscamente al intentar meter el cambio.

2. Zumbidos y ruidos extraños al acelerar

Imagine arrastrar una caja de metal muy pesada sobre un piso de cemento totalmente seco; hará un ruido tremendo. Ahora imagine arrastrarla sobre un piso enjabonado; se deslizará en silencio. Esa es exactamente la función de nuestro aceite. Sin esa lubricación adecuada, la fricción de los engranajes rozando genera un zumbido o silbido constante que viene desde la parte inferior del vehículo. Este ruido suele hacerse mucho más fuerte cuando usted acelera o cuando exige el motor subiendo una cuesta.

3. Recalentamiento excesivo de los engranajes

Este es el síntoma invisible pero el más peligroso de todos. Cuando dos metales se frotan violentamente sin lubricación, generan un calor extremo. Como laboratorio fabricante, en Vanssoil sabemos perfectamente cómo reacciona el metal: si las temperaturas internas suben demasiado por falta de aceite, los «dientes» de los engranajes se debilitan, se quiebran o, literalmente, se pueden fundir y soldar entre sí por el calor. Llegar a este punto significa la destrucción total de la transmisión y una reparación sumamente costosa para usted.

¿Cada cuánto se debe cambiar el aceite de transmisión manual en Colombia?

Es muy común encontrar información en internet que asegura que el lubricante de la caja dura «toda la vida». Como expertos en nuestro laboratorio en Bogotá, le podemos asegurar que esto es un mito muy peligroso, especialmente en nuestro país. El aceite sí envejece y sí pierde sus propiedades protectoras.

Cómo afectan las montañas y el tráfico al aceite de su caja

Colombia no es un país plano. Nuestra topografía es exigente y nuestras ciudades tienen mucho tráfico. Cuando usted viaja por carretera enfrentando largas subidas (como cruzar La Línea), o cuando está atrapado en un trancón donde avanza a paso de tortuga, su vehículo está sometido a lo que en ingeniería llamamos «trabajo severo».

En estas situaciones, usted debe arrancar, frenar, usar el freno de motor y cambiar de marcha constantemente. Esto genera un alto impacto y muchísima presión entre los metales de la caja. Con el tiempo y el calor generado por ese esfuerzo, el aceite se va «cansando», se oxida y pierde su capacidad de evitar que los engranajes choquen entre sí.

Intervalos de cambio recomendados (La regla de oro)

Entonces, yendo directamente a la práctica: ¿cada cuánto se debe cambiar el aceite de transmisión manual?

La regla de oro general indica que este cambio debe realizarse entre los 40.000 y los 60.000 kilómetros, o aproximadamente cada 2 a 3 años (lo que ocurra primero).

Sin embargo, debido a las condiciones exigentes de manejo que le explicamos anteriormente, en Vanssoil le recomendamos ser precavido y apuntar hacia el límite inferior, es decir, reemplazarlo cerca de los 40.000 kilómetros. Piénselo como un seguro de vida para su vehículo: el costo de comprar un buen aceite y cambiarlo a tiempo es mínimo si lo comparamos con el altísimo valor de tener que desarmar y reparar una caja de cambios destruida.

¿Cómo se cambia el aceite de transmisión manual? (Paso a paso fácil)

Si usted tiene conocimientos básicos de mecánica y desea hacer el cambio por su cuenta, o simplemente quiere entender el proceso para supervisar a su mecánico de confianza, aquí le explicamos cómo se hace. Recuerde que trabajar debajo de un vehículo requiere precaución; siempre asegúrese de que el auto esté frío, apagado y perfectamente nivelado y asegurado sobre torres (burras), nunca solo con el gato hidráulico.

Herramientas que usted va a necesitar

Antes de empezar, asegúrese de tener a la mano:

  • El aceite de engranajes manuales Valvoil (verifique en su manual si requiere viscosidad 80W90 o 85W140).
  • Una llave o copa del tamaño adecuado para los tapones de su caja.
  • Una bandeja o recipiente para recoger el aceite viejo.
  • Una bomba manual de succión o una manguera con embudo (vital para el llenado).
  • Guantes de protección y un trapo limpio.

Paso 1: Vaciar (drenar) el aceite viejo

Ubíquese debajo del vehículo e identifique la caja de transmisión. Notará que tiene dos tornillos (tapones): uno en la parte lateral (tapón de llenado) y uno en la parte inferior (tapón de drenaje).

El truco de los expertos: Afloje siempre primero el tapón de llenado (el de arriba). Si usted vacía el aceite primero y luego descubre que el tapón de llenado está atascado, su auto quedará inmovilizado. Una vez que retire el de arriba, coloque la bandeja debajo, retire el tapón de drenaje (el de abajo) y deje que todo el aceite viejo caiga por completo.

Paso 2: Limpiar y asegurar el tapón

Mientras el aceite se escurre, tome el tapón de drenaje y límpielo muy bien. Muchos de estos tapones tienen un imán en la punta para atrapar las pequeñas limaduras de metal que se desprenden con el desgaste normal. Límpielo con su trapo, verifique que la arandela o empaque esté en buen estado (cámbiela si es necesario) y vuelva a enroscar el tapón de drenaje en la parte inferior, ajustándolo firmemente para evitar futuras fugas.

Paso 3: Llenar la caja con el aceite nuevo

Como el orificio de llenado está en un costado estrecho de la caja, no podrá simplemente verter la botella. Aquí es donde usted usará su bomba manual o la manguera. Bombee el aceite nuevo hacia el interior de la caja a través del orificio superior.

¿Cómo sabe cuándo detenerse? 

En el manual de su vehículo usted debe de encontrar un apartado explicando que aceite debe de usar y su cantidad, ese es el nivel exacto. Cuando llegué al nivel necesario, retire la manguera, coloque el tapón superior, ajústelo bien y limpie cualquier exceso con el trapo. ¡Listo! Su transmisión ahora cuenta con un escudo químico renovado.

El secreto de los fabricantes: ¿Cómo protege el aceite a sus engranajes?

En el mercado usted encontrará decenas de opciones, pero muy pocas personas entienden qué hay realmente dentro de cada botella. En nuestro laboratorio en Bogotá, nosotros no solo envasamos líquidos; nosotros diseñamos tecnología de protección química.

La magia de los aditivos de «Extrema Presión» (Explicado de forma sencilla)

Nuestros aceites para engranajes manuales Valvoil están fabricados con bases altamente refinadas y algo que en la ciencia de la lubricación llamamos «Aditivos EP» (Extrema Presión).

Para que usted lo entienda de una manera muy visual: cuando su vehículo arranca en una subida muy empinada o lleva carga pesada, el esfuerzo hace que los «dientes» de los engranajes se aplasten unos contra otros con una fuerza descomunal. En ese momento, la presión es tan fuerte que cualquier aceite líquido normal es exprimido y expulsado de allí, dejando a los metales desnudos y listos para destruirse.

Ahí es donde entra en acción nuestra fórmula. Nuestros aditivos EP reaccionan químicamente para formar una película protectora resistente directamente sobre las superficies metálicas. De este modo, cuando el lubricante líquido es empujado hacia afuera por la presión, esta película sólida se queda en el metal, soportando las cargas elevadas y evitando que los engranajes se rayen o se suelden.

Adicionalmente, en Vanssoil dotamos a este lubricante de propiedades «demulsificantes» y protectores especiales contra la corrosión y la formación de espuma. Esto quiere decir que, si los cambios de clima en la ciudad o en carretera generan humedad dentro de su caja, nuestro aceite actúa separando esa agua para evitar que se formen lodos dañinos o que sus piezas internas terminen oxidadas.

Preguntas frecuentes

Para garantizar la protección de su vehículo en las exigentes topografías y el tráfico de Colombia, en nuestro laboratorio recomendamos realizar el cambio de este lubricante cada 40.000 kilómetros.

Si usted ignora las señales de alerta y sigue conduciendo sin lubricación, la fricción extrema generará un calor tan alto que los «dientes» de los metales se van a quebrar o, literalmente, se van a derretir y soldar entre sí. Esto destruirá la caja por completo y le obligará a pagar una reparación sumamente costosa.

El proceso práctico consiste en asegurar muy bien el vehículo, aflojar siempre primero el tapón superior (de llenado), luego abrir el tapón inferior para vaciar todo el líquido viejo en una bandeja. Después, debe limpiar y cerrar el tapón de abajo, e inyectar el lubricante nuevo por el orificio superior usando una bomba manual, hasta que el líquido comience a gotear suavemente por ese mismo agujero.

Los viajes constantes por carreteras montañosas exigen el uso continuo del freno de motor y constantes cambios de marcha, lo que somete a la caja a un trabajo severo de baja velocidad y alto torque. Por lo tanto, no debe extender los tiempos de mantenimiento; respete nuestra regla de oro y realice el reemplazo a los 40.000 kilómetros.

A diferencia del motor, la transmisión manual no tiene una «varilla» medidora. Para comprobar el nivel, usted debe retirar el tapón superior (con el vehículo totalmente nivelado y frío). Si el líquido está justo al borde del orificio o sale una pequeña gota, el nivel es perfecto. Si usted no puede ver ni tocar el aceite, significa que le falta y debe buscar posibles fugas.